El Laberinto

Laberinto: (del latín labyrinthus, y este del griego λαβύρινθος labýrinzos) lugar formado por calles y encrucijadas, intencionadamente complejo para confundir a quien se adentre en él. El mayor laberinto que conoce el ser humano no es otro que su propia mente. Este espacio pretende adentrarse en él y que, quien lo visite, haga lo propio, buscando dentro de su laberinto aquello que crea perdido...

Libros de Casiopea

Muchos de los relatos incluidos aquí y otros inéditos, están también en formato libro en: http://casiopeayeltiempo.bubok.es

noviembre 05, 2009

La Mirada Cercana... Nancy y El Taller de Violeta

















En los años sesenta campaba a sus anchas por las pantallas una osita muy graciosa llamada Violeta, de vestidos cursis, lazos de colores y buen corazón. Con el paso del tiempo, aquel dibujo animado se ha convertido en la razón de ser de El Taller de Violeta, un rincón lleno de arte y encanto regentado por una venezolana enérgica que lo mismo te cose un oso de peluche que te encuaderna un libro o te pinta una ilustración. Eso sí, todo ello envuelto en un profundo cariño, una buena dosis de profesionalidad y cuarto y mitad de originalidad. Sean bienvenidos al rincón secreto de Nancy: El taller de Violeta.


—¿Por qué el taller de Violeta, si no es su nombre? ¿Se debe a alguna Violeta famosa o a alguien de su familia?
—Cuando era pequeña pasaban en la tele una serie de muñecos animados (no propiamente marionetas) que se llamaba Las aventuras de Violeta. Era una coqueta y tierna ratoncita la cual me encantaba con su figura... Sus vestiditos preciosos de corte imperio en conjunto con rebequitas minúsculas que le daban ese aire tan elegante... Llevaba unos zapatitos negros con lazada en el tobillo y calcetines muy cortitos... En su cabeza llevaba un lazo y tenía unas hermosas y grandes pestañas... Era encantadora y yo la adoraba. Cuando me puse a buscar el nombre para mi marca me resultó todo muy natural, me acordé de ella... y así surgió El Taller de Violeta. También la acompañan recuerdos de mi niñez y que el violeta es un color que despierta emociones intensas.

—¿Cuándo y por qué empezó en el mundo de la artesanía?
—Estoy en esto desde los 15 años. Siempre he cambiado, comencé con muñecas de trapo, pasé a elaborar bolsos de cuero, más tarde con bisutería en piel mezclada con strass y todo tipo de abalorios, pero fue un período donde estudiaba, así que era más que todo algo secundario. Fue en Florencia, donde he vivido gran parte de mi vida, el lugar donde me desperté y donde empecé a querer evolucionar en esto y a pensar que podía ser algo más.Y así sucedió... vinieron trabajos nuevos, mucho más maduros y de mayor calidad.

—De pequeña ¿ya era una niña creativa? ¿De dónde le viene la vena imaginativa?
—Siempre he sido muy creativa, desde muy pequeña recuerdo de hacer algo con mis manos y mi mente siempre estaba sumergida en imaginar... Esto en cualquier cosa que hiciera. En mi casa existía la vena artística pero creo que esto iba más allá.

—Sus ilustraciones derrochan color. A la hora de vestir y en su vida cotidiana ¿es de mezclar colores o de usarlos uno por uno?
—Soy una devota de la belleza, aunque esto es muy relativo. Lo que puede ser bello para mí, para otra persona puede pasar desapercibido. Pero me gustan las dos opciones, mucho depende de mi estado de ánimo, pero digamos que lo más normal en mí es usar el mismo color en diferentes matices.

—Una de sus facetas es la de hacer osos de peluche. ¿Cómo es darle vida a un muñeco tan especial? ¿Recuerda alguien especial para quien haya hecho uno? ¿Le gustaban de pequeña o le daban miedo?
—Es increíble porque, a medida que vas elaborándolo va cambiando y no es sino hasta el momento en que vas a crear su carita que lo ves en su totalidad y ¡¡créeme que es súper emocionante!! Es curioso que todos quienes se han acercado a adquirir uno de mis osos son personas que me contaban para quién era y el sentimiento que los movía... y eso me hacía muy feliz.Nunca pensé que llegaría a elaborarlos... De pequeña tenía mi Osi, que así se llamaba, junto a mí siempre... Lo quería mucho, pero no creí que de grande me dedicaría a hacerlos.

—Sus complementos tienen un aire vintage y además las ilustraciones que incluye son suyas. ¿Le gusta el estilo vintage o crea según las tendencias? ¿Qué destacaría de sus últimas piezas?
—Me gusta documentarme. Soy muy curiosa y sobretodo muy intuitiva... decido en el momento lo que me puede inspirar, trato de no pasar por el mismo camino... es mi modo de trabajar... ¿Como surgió esta nueva colección?... Pues ¡¡¡como me salió del corazón!!! Destacaría que son piezas concebidas con mucho mimo y mucho trabajo, donde lo elaborado está rodeado de sencillez y romanticismo dándole quizás ese aire vintage que, sin querer, he logrado.

—El mundo de la literatura está también muy presente en su trabajo, puesto que encuaderna libros. ¿Es lectora? ¿Qué libro le gustaría encuadernar?
—Soy lectora a períodos... Es decir, según lo que necesite, y sobre todo me decanto por biografías de personajes... me encantan porque no sólo conozco al personaje sino tambien el período, qué ocurría en aquellos años, lo que existía o bien no... son muchas cosas que se aprenden y eso lo encuentro fascinante. Pero sí que compro libros de todo tipo porque ¡siempre encuentras algo en ellos que te sirve al momento! Me gustaría poder encuadernar un libro que recogiera frases o bien líneas que sirvieran para calmar el sufrimiento de aquellos que estan enfermitos, para que quedaran en sus cabezas en los momentos mas difíciles.

—Además, da clases particulares de diversas técnicas. Qué es más complicado: ¿Crear o enseñar a crear?. ¿Se puede aprender a imaginar o es un talento innato que unos tienen y otros no?
—Creo que es más complicado enseñar a crear, porque el hecho de crear, aunque tengas tus dificultades, es tu proceso y sabes por dónde ir. Pero para enseñar debes saber transmitir a esa persona su justo modo de aprender y eso tiene lo suyo... por eso yo no creo mucho en los cursos... Me gusta enseñar todo pero siguiendo el ritmo que tiene la persona a quien enseño... una vez que se sueltan ¡¡ahí vamos como un tren!! Creo que todos tenemos la capacidad de imaginar... Es el grado de sensibilidad el que hace la diferencia.

—Dice en su descripción de Myspace que le inspira la vida misma. La vida actual que tenemos... ¿qué le inspira? En tiempo de crisis... ¿es verdad eso de que se agudiza el ingenio?
—Me inspira todo. Para esta colección debo decir que tuve muchos aspectos, familiares, viajes, personas, situaciones, sueños, recuerdos y más. Lógicamente que cuando estamos en una situación que nos pone al extremo es nuestro instintio reaccionar... La crisis sí que agudiza el ingenio.

—Si tuviera que quedarse con una de sus facetas... ¿cuál sería?
—Me lo has puesto muy difícil... Me gustan todas y disfruto de todas... Son partes de mí que me sirven para vivir.

Biopic

Esta venezolana que venía al mundo entre la exhuberante naturaleza del otro lado del Atlántico un 20 de julio de 1966 lleva ya varios años dando vida a sus creaciones al otro lado del charco, el nuestro. De Madrid, la ciudad en la que vive, dice que le gustan sus calles estrechas, los distintos tipos de balcones, sus antiguos edificios y la diversidad de personas. En sus largos paseos por el centro observa con deleite paisajes y caminantes y dice de Madrid que es para ella "evocador".

Uno de los secretos de la serenidad que irradia su rostro es saberse a gusto con su vida y su profesión. "Me gusta mi vida como es y me gusta donde estoy" asegura, y añade que todavía tiene mucho que trabajar antes de llegar "a ese lugar sin fecha de regreso". Mujer de amplio conocimiento, tiene a gala haber aprendido "de todo y de todos" y siente admiración por su marido, por "su capacidad de ir siempre hacia adelante".

Le hacen feliz los pasteles de limón, los coros de música clásica "que te retumban en el pecho y te quiebran la voz", las margaritas blancas y las pequeñas violetas, comer galletas —si son con pedacitos de chocolate, mejor que mejor— y mirar acostada el cielo con las manos simulando unos prismáticos. Eso y su hijo, un regalo que "me ha dejado huella sin duda alguna".

Empezó en el mundo blogger por casualidad en noviembre del año pasado y desde entonces ha cautivado a mucha gente con la belleza de sus trabajos. Internet para ella supone "una comunicación total" y también la forma de dar a conocer un trabajo, el manual, que adora y del que opina que "no está todo lo reconocido que debería. Este trabajo se ve como algo muy de casa, para pasar el tiempo, como un hobby. En fin, se tiende a veces a confundirlo con la artesanía típica de un país" y esa es una imagen que ella lucha por cambiar.

Le gustaría enseñar lo que sabe "a todo aquél que a su modo ame el arte y la creatividad" y uno de sus pasatiempos favoritos es perderse en cualquier tienda de materiales. Le vuelven loca y cuando entra en una de ellas "mis ojos comienzan a ir de arriba a abajo, de izquierda a derecha, salto de un lugar a otro porque comienzo a analizar cada producto y qué podría hacer con ello... Voy descartando hasta que veo aquello que puede ser". Y es que el proceso creativo no entiende de lugares ni de colas para pagar en caja.

Para cargar las pilas de cara a afrontar un nuevo día, Nancy sólo necesita su café con leche y una buena ración de galletas. En eso se parece un poco a su agapornis, también le chiflaban las galletas. Le gusta arreglarse y de entre todas las prendas prefiere los vestidos de colores dulces como los de la ratoncita Violeta que da nombre a su espacio en la red.

¿Un sueño? Montar un pequeño zoo en casa, ya que a Nancy le encantan los animales. Recuerda con mucho cariño a Pepi, su agapornis, que "siguió el curso de la vida hace un tiempo". Tanto cariño le tenía que se ha convertido en uno de sus personajes, Baby Pepi, porque "si fuera una niña tendría esa misma carita de pícara y traviesa". Además de su Pepi, en el zoo particular que le gustaría tener Nancy cuidaría de un burro, una foca y una ardilla, para ir empezando.

Así es Nancy. Una mujer que cruzó el Atlántico con las maletas cargadas de cariño y osos de peluche y que se ha convertido en una persona imprescindible a este lado del océano.


8 Fragmentos de tiempo:

Chelo dijo...

Precioso reportaje!! me gusta mucho la dulzura de Nancy y como realiza su bonito trabajo y ahora conociéndola un poquito más creo que su imagen ha quedado enriquecida...bss

Pepi dijo...

Que bonitaaaaaaa.......es una entrevista preciosa, si ya digo yo que eres la reina de la pluma.
La ví en el nomada de madrid, no pude hablar con ella pero tego que decir que sus trabajos osn una preciosidad. Un besote.......aissssssss........se me olvidaron las palomitas, cachis........

Pilta dijo...

Preciosa entrevista, no la conocía, y ahora mismo voy a pasarme a visitarla. Un beso

Serendipity dijo...

Que bonita entrevista como siempre con tus palabras sacas lo mas vello de la persona, no la conocía voy a ojear su blog!!!

Barbie, como él me llama dijo...

gracias por la recomendacion.. y te ha quedado explendida la entrevista..
pasaré por alli..
besitos enmielados pa ti.. feliz fin de semana

el reino encantado de Casiopea dijo...

Conocí a Nancy en el Nómada Market, aunque ya antes era seguidora de su blog. Tengo la suerte de tener uno de sus preciosos broches y he podido apreciar la dulzura y perfección de sus pequeños y delicados ositos... Ella es una persona encantadora... Me ha encantado leer su entrevista... Parecía que la estaba escuchando. Mil besos mágicos para las dos.

El Taller de Violeta dijo...

Estoy sin palabras... quería agradecerte esta bonita publicación....y a todas vosotras por vuestros hermosos comentarios..
Muack !!! a todas
Nancy

Campanilla dijo...

Objetivo cumplido!!! Ya he cumplido con los requisitos de tu bookcrossing!
Un beso