mayo 12, 2010

La Mirada Cercana... Eva Mirífice















Entre las macetas de geranios, el aroma de los rosales y el blanco de la cal de las paredes de las casas que conforman los patios cordobeses, de una semilla de flor desconocida y única —aunque su familia se empeñe en decir que la trajo la cigüeña al hospital, como a todos los niños— nació hace 37 primaveras una mujer destinada a ser duende. Eva, Mirífice, tiene la facultad de traer a la vida en sus creaciones a todos esos seres mágicos en los que cree a pies juntillas y ellos, a cambio, le han regalado el don de la dulzura, la magia y la belleza. Todo lo transmite a través de sus manos, como si de una curandera se tratara... una curandera del alma. Nadie sabe dónde termina Eva y dónde empieza Mirífice, ni siquiera ella misma. Quizá sea por esa simbiosis perfecta y cuasi mágica por la que esta artesana cordobesa tiene el poder de cautivar a todo el que se acerca a su bosque. ¿Queréis conocerla? Pues tomaos de la mano y adentrémonos en la espesura...

—¿Por qué Mirífice?
—En el 95 jugabámos a un juego de rol basado en la magia y en la Europa medieval, y yo creé el personaje de una maga llamada Mirífice. Por aquel entonces yo estaba en la escuela de Arte y trabajaba como restauradora. Cuando comercialicé mis productos, recordé aquel personaje que tan buenos recuerdos de buenos momentos me traía y pensé que Mirífice (que significa “maravilla” en latín) era un bonito nombre. Era como un resumen de lo que me gustaba hacer: crear objetos de la nada, la artesanía es pura magia... ¡es una maravilla!


—¿Cuándo empezó en el mundo de la artesanía? ¿Cómo descubrió que lo suyo era crear con materiales diversos?
—Desde muy pequeñita he vivido la artesanía muy de cerca. Mi abuelo, al que amo con locura, tiene unas manos mágicas. Nos hacía cestos de mimbre, tallas en madera, canastillas de un hueso de cereza, flautas con calabazas... Cualquier objeto cotidiano lo convertía en algo bello, algo con lo que jugar... A mí se me desorbitaban los ojos viéndolo trabajar y siempre quería que me enseñara. Por otro lado, mi abuelo paterno (al que no conocí) era pintor y rotulista, ¡¡de los que hacían los carteles a mano!! Algo se me debió quedar de ambos porque mi felicidad se basa en eso, en los pinceles, la creación, transformar objetos y solucionar problemas con lo que tengas a mano. La transformación de algo inútil, o el crear de la nada algo bonito, es lo que me hace más feliz. 


—Ha hecho damas, muñecas de otros países para Intermón Oxfam. ¿Qué tienen las muñecas que le llama la atención? De pequeña ¿jugaba con ellas o le daban miedo?
—Bueno, es lo mismo. Tienes sobre la mesa telas, fieltros, algunas cuentas... y al final del trabajo aparece un personajillo. Lo que era caótico se convierte en una carita a la que mirar y decirle: Mmmmm... ¡¡tú tienes carita de llamarte Iris!! De pequeña jugaba con mi hermana Helena a las casitas. ¡¡Tenías que ver las camas que nos hizo mi abuelo de madera!! Las recuerdo con mucho cariño, montábamos salones espectaculares con cajas de cartón, telas de mi madre... ¡¡era muy divertido!!



—Ha colaborado en diversos proyectos solidarios como el mencionado de IO o Pintando por Haití. ¿Cómo puede una artista ayudar a estas causas? ¿Por qué decide involucrarse en ellas?
—La forma más hermosa de solidaridad es dar lo que mejor sabes hacer. En el fondo, toda solidaridad es una forma egoísta de descargar la conciencia, pero es la única manera. Mi nombre no es ningún reclamo para atraer carteras solidarias, mi bolsillo no me permite donar una cantidad significativa... Mis obras son mi vida, y es lo que tengo para dar. Ojalá vaya muy bien y se recaude mucho y al final llegue a su correcto destino.


—Otra de sus actividades preferidas son los mercadillos, especialmente ahora con El Patio del Arte. ¿Cómo está funcionando la iniciativa? ¿Por qué no debemos perdernos este Patio?
—El Patio del Arte surge de una forma tan espontánea, y está teniendo tanta aceptación, que te hace pensar lo necesitados que estábamos en Córdoba de una iniciativa de este tipo.
La asociación de vecinos del barrio de San Basilio (famoso en Córdoba por la fiesta de los patios), propuso un día un mercado artesano, del que me enteré casi el día de antes y en el que participé por primera vez. Ese día casi todos los artesanos venían de fuera. Fue ahí donde contacté con Mayka Zafra y hablamos de la necesidad de crear un colectivo o asociación para dar cabida a toda esa gente cordobesa que se acercó por allí preguntando cuándo sería el próximo mercado. Nace la Asociación Cultural “El Patio del Arte”, y gracias a la cesión de nuestro precioso patio por parte de los vecinos de San Basilio, tenemos el lujo de poder montar un mercado ¡¡todos los primeros domingos de mes!!

—Una ciudad llena de arte y cultura como Córdoba ¿inspira a la hora de crear? ¿Dónde encuentra Mirífice a su musa?
—Córdoba es una ciudad hermosa, es una ciudad con muchas vivencias de muchas culturas distintas, pero es una mujer abandonada. Es muy difícil que iniciativas culturales salgan adelante con el apoyo de instituciones locales. Todo está demasiado centralizado en los cuatro “artistas” con renombre en la ciudad. Nosotros hemos chocado varias veces con la pelota que se lanzan unos a otros desde distintos despachos y al final, todo lo que hacemos lo hacemos por nosotros mismos. Lo que más me inspira a la hora de crear son los viajes. Viajar te hace crecer como persona y como artista. A mi la vida me entra por los ojos, los distintos colores que tiene el mar, las ciudades nuevas, las viejas, las personas que te vas encontrando…Viajar es como un cursillo acelerado de aprender a vivir, y las musas ¡¡están por todas partes!! La mía en particular, se entretiene persiguiéndome y tirándome del pelo justo cuando no puedo hacerle caso... es una niña malcriada que sólo aparece cuando sabe que estoy más ocupada... es incorregible...



—Y hablando de Mirífice y de personajes inventados... ¿Dónde termina el personaje y empieza Eva? ¿O son siempre la misma cosa?
—Me gusta pensar que somos la misma persona… ¡¡que es mi alter ego creativo!!



—Las hadas y los duendes tienen un lugar muy importante en sus creaciones. De pequeña ¿Creía en los seres fantásticos? ¿Era de las que iban al campo esperando encontrarse un gnomo o un diminuto?
—¿¿Creía?? ¿¿Era?? Tendrías que haberme visto este verano en Escocia mirando detrás de cada seta... Y tengo fuentes fidedignas que saben de primera mano de la existencia de estos seres... Sí... mi vida está llena de seres fantásticos... y ¡¡¡¡vaya si existen!!!! Lo único que hace falta es entornar un poquito los ojos y ¡saberlos ver!



—El bosque, los motivos florales y los animales inspiran también algunas de sus colecciones. ¿Por qué esa "obsesión" por la naturaleza?

—Porque, queramos o no, somos parte de ella. Cada partícula de nuestro ser está ligada al mundo natural que nos rodea. La sensación de estar en contacto con esa parte de nosotros que tenemos tan olvidada es maravillosa.

—Para sus diseños utiliza infinidad de materiales, desde fimo a tela, pasando por la última adquisición, las esculturas de hilo. ¿Con cuál se siente más cómoda? ¿Qué le falta por probar?
—No sabría decirte... Los días en los que tengo tiempo y puedo empezar a dar forma a algo que probablemente lleve días dando vueltas en mi cabeza, son como los días de Reyes de pequeña. Ando nerviosa y quiero que todo seque rápido, quiero ver los resultados inmediatamente y es como desgarrar el papel de los regalos... ¡¡¡¡es una sensación fantástica!!!! En cuanto a lo que me falta por hacer... ¡Uish! ¡¡Soplar vidrio es algo que me encantaría probar alguna vez!! ¡¡O la forja!! ¡O tejer fibras para hacer tela! ¡Alfarería!... ¡Podríamos estar así hasta mañana! Me queda mucho por probar, incluso cosas de las que aún no soy consciente, ¡¡lo que me hace muuuy feliz!!

Biopic

Eva, o Mirífice —como ella prefiere llamarse—, vino al mundo un seis de marzo de 1973 bajo el signo de Piscis y quizá es por determinación estelar que esta mujer, imaginativa y sensible, le gusta la soledad escogida en momentos puntuales para poder soñar la vida y el mundo a su manera, perderse por cualquier lugar rodeado de verde naturaleza, adentrarse en el misterio y pensar en los demás. Se define como "soñadora, luchadora e impulsiva" y confiesa que son también tres cosas las que le hacen feliz: "Viajar, hacer snorkel y abrazar a mi marido".

También le hace feliz pasear con su marido por "un caminito, que es como nosotros lo llamamos, que hacemos en coche por la campiña cordobesa. Es una carretera provincial en desuso, por la que apenas pasan vehículos y que se ha convertido ¡en nuestro safari particular! Cámara en ristre vamos fotografiando todos los animalillos que vemos: Rapaces, conejitos, perdices, serpientes, y ¡¡hasta un zorro hemos visto!! ¡¡Nos gusta perdernos por nuestro caminito!!" asegura entusiasmada. Eso y buscar duendes en todos los bosques de todos los lugares del mundo que ha visitado.

Entomofóbica de libro confesa, Mirífice siente sin embargo una especial predilección por las libélulas, que a veces encuentra en sus paseos. "Es curioso —asegura— Tengo un miedo irracional y desorbitado a los insectos. Soy incapaz de hacer daño a ningún animal, pero con los insectos... ¡no atiendo a razones!". Aún así "la libélula es el único insecto al que puedo mirar sin sentir ese pavor. Me gusta el rumbo de su vuelo, los azules que reflejan sus alas, su simetría perfecta...". Quizá sea por eso por lo que, de entre todos los colores que la rodean, Eva escoge para ella el azul en sus infinitas variantes. Quizá sea que la semilla de flor de la que nació esta mujer casi maga, casi pájaro, venía en las alas tornasoladas de una libélula.

Cuenta que, a pesar de ser miembro "cum laude" de "la Cruzada contra las Nuevas Tecnologías", se decidió a meterse en esto de la red porque "las conexiones con la gente son infinitas". Así que, Mirífice ha pasado de someter al fuego de la hoguera a ordenadores y aparatos varios a pensar que "Internet es el mejor invento de la historia. Los conocimientos sobre cualquier materia al alcance de un teclado. Es la perdida biblioteca de Alejandría. Es el conocimiento" asegura. Y no exagera. Porque ella mejor que nadie sabe lo que se siente cuando "tiendas de Pamplona, La Coruña, Santander... ven mis productos y quieren que luzcan en sus escaparates. ¡Todavía me cuesta creerlo!". Más le cuesta a su marido verla a ella trasteando con el ordenador, después de todo lo que había despotricado. "No sale de su asombro" ríe Eva.

Su admiración por internet llegó a su máxima expresión hace algo más de un año, cuando decidió inaugurar su pequeño bosque de sueños: El blog de Mirífice. Ahora que han pasado ya más de doce meses, asegura que echando la vista atrás lo que siente es "incredulidad" porque "son 187 seguidores y una media de veinte comentarios por post... no doy crédito y no tengo palabras para agradecer la acogida de esta gente tan maravillosa a la que estoy conociendo a través de la red". Pasadas las reticencias iniciales, la presencia de Mirífice en la red se multiplica gracias a Mirífice Shop, un proyecto que "gracias al cielo y a todas las personas que confían en Mirífice ¡¡va estupendamente!! Estoy muy contenta con la respuesta tan rápida que está teniendo. ¡¡Cruzaremos los dedos para siga así y vaya a más!!" desea con todas sus fuerzas.

No dejamos las tiendas porque, si la suya virtual va bien, también contribuye Eva a que no tengan que cerrar los comercios de manualidades con los que se va cruzando. Asegura bromeando que es "la Sarah Jessica Parker de las manualidades y el bricolaje" y confiesa no sin algo de sonrojo que "me pierden esas tiendas enormes llenas de posibilidades y herramientas jamás soñadas". Es más, recuerda que "el año pasado en Estados Unidos fue una locura... Jamás vi nada parecido: Superficies inmensísimas de papeles, telas, cuentas, plásticos, nuevos materiales... ¡el paraíso, vaya!".

Una pequeña parte del paraíso encierra también en su lugar de trabajo, aunque suela estar sumido en un caos tal que "me daría vergüenza enseñárselo hasta a mi madre... Es un auténtico despropósito". El rinconcito de Mirífice es, según sus propias palabras, "un zulo de Tengo un zulo de 3x4 m en el que voy amontonando toda mi vida. Ya estamos llegando a un punto crítico en el que hacer limpieza significa barrer las dos losetas de suelo que quedan libres cuando saco la silla". Mirífice volaba sin embargo con toda su cohorte de hilos, telas, papeles y pinturas hacia un nuevo hogar en el que esos 3x4 se multiplicaban de verdad para crecer como Alicia al comer de un lado del hongo.

De todos modos, dice Eva que poner orden en el caos que arrastra es complicado, ya que forma parte intrínseca de ella. "Creo que necesito el caos para crear, estar rodeada de todos los materiales, tener a la vista los colores, los pinceles... no sé. Creo que el caos es parte de la magia". Lo que sin duda no forma parte de ese sustrato mágico en el que ella y sus personajes se mueven es la falta de tiempo y el pánico que le ha impedido sacar de la caja su máquina de coser nueva —"es como cuando compré mi primera moto: Estuvo en el garaje encerrada dos meses, por el pánico que me daba cogerla".

Esta mujer, casi duende, casi libélula, toda hechizo, siempre querrá tener una granja en África, como Karen Blixen en Memorias de África, se sentirá sirena como la vieja ideada por José Luis Sampedro, recordará aquella época en la que su hermana Ángela vivió en la arena misma de la playa portuguesa de Faro y ella podía salir al mar con los ojos todavía pegados y desayunar sentada en la arena desierta una gran taza de café. Y entre viaje y viaje, añorará las patatas fritas de su madre y el ronroneo de Bichu, la gata a la que rescató de debajo de las ruedas de un coche precisamente para que su madre la cuidara. Ansía conocer todo el mundo y es por eso que se embarca de cuando en cuando en emocionantes viajes. A su regreso la espera en casa Runa, su perra mezcla de Mastín y Alaska Malamute. Su compañera del alma.

PS. Hacía mucho tiempo que no publicaba una entrevista. Antes que nada, quiero pedir mis mas sinceras disculpas a Eva por el retraso en publicar la suya, preparada desde hace semanas y que nunca encontraba el momento de rematar. Lo siento, Eva. Espero que este texto lleno de cariño compense la espera y el esfuerzo que sé te supuso en su momento sacar un hueco para mí. Gracias.

Por otro lado, quiero anunciaros que esta sección echa el cierre, al menos de momento. Preparar bien las entrevistas requiere un tiempo del que apenas dispongo y, además, en los últimos meses la sección ha venido jalonada de sinsabores. No son cosas graves. Simplemente son personas a las que envías un cuestionario trabajado que finalmente nunca responden. No me gusta jugar con el tiempo de la gente. No me gusta, por ende, que jueguen con el mío.

Así, tras una reflexión profunda, esta sección se toma un tiempo indefinido. Gracias a tod@s los que habéis participado hasta ahora por enriquecer mi humilde blog de esta manera. Un beso enorme.




16 comentarios:

mirifice dijo...

Madremía Berta....me dejas sin palabras...
Gracias de corazón, es la entrevista más bonita que me han hecho, gracias de verdad.
La espera ha compensado con creces!
Un abrazo grande de duende!!!!!
Eva

Brochazos dijo...

Jo, me encanta esta sección. Es un suspiro de libertad en estas oposiciones que me están matando. Espero que sea un cierre temporal!

Un abrazo gordo!

Nunurina dijo...

A mi siempre me ha gustado esta sección, interesante como todas las demás. Como dice Brochazos espero que sea un cierre temporal.
besitos.

Pepi dijo...

Ayyyyyyyyyyyyyyy.........que bon itaaaaaaaaaaaaaa......... lo siento pero como ya sabes a pesar de mis años aín soy muy niña, quizas por que en esa época no la disfruté como tal, por eso esta es la entrevista en la que mas he disfrutadooooooooooooooo............parece un libro de hadas lleno de magia y encanto y de ese sentír de niña que nunca deberíamos de perder, yo me niego a hacerlooooooooooo....... he disfrutado como una enanaaaaaaaaaaaaa........y esta mujer me encanta y me encantan sus trabajos de los cuales me gustaría disfrutar mas amenudo.
desde luego hay gente que no tiene consideración con el trabajo de los demas, debería darles verguenza, espero que este cierre no sea muy largo. Un besitoooooooooooooooo............

Quinti Vichy dijo...

Qué pena....con lo que me gustan tus entrevistas!! Desde luego tendrás tus razones...pero vamos, que es una penita, nos descubres muchas cositas de las artistas! Y la de hoy me encanta, hace unas cositas mágicas! Me ha hecho mucha gracia que tenemos justamente la misma edad, también nací un 6 de marzo del 73, ja,ja!!!!
Muchos besitos Berta!! Y ánimo, tu trabajo vale muchísimo!
Carmen

Meme dijo...

Hola guapa,
cómo vas?
Yo también te leo, aunque no me comunique, pero supongo que te imaginarás que a veces estoy bien y a veces mal... Un día de estos vuelvo a escribirte un correo, y te contaré todo lo de Londres, que fue genial y me ayudó un montón. Perdóname si soy una tardona, es que se me han juntado ahora muchísimos exámenes y estoy que no paro. Pero ese mail queda prometido ^^
Un besazo de los gordos gordos!!

elisa dijo...

Haces que las preguntas y las respuestas brillen con un toque tiernísimo. Da un gustazo enorme leer estas entrevistas y conocer a estas grandes artesanas.
A mí lo que más me gusta de Mirifice son las damitas de fieltro :)
Su abuelo estará orgulloso de haber dejado su talento a una nieta y que haya creado un mundo tan precioso como es el de mirifice.
Un besico Berta!!!

Azhra~Mingurriadas dijo...

Mi Eva... creo que la has descrito a la perfección. Ella es una autentica hada a la que tengo la suerte de conocer en persona y a la que se le quiere desde el primer momento que la ves. Se le sale el corazón por las manos y el arte por todos los poros de su piel.

Una pena que estas preciosas entrevistas se duerman, pero entiendo tu postura y solo espero que algún día quieran volver a despertar.

Un beso grandee a las dos preciosas !!

janil dijo...

Cómo he disfrutado leyéndola... Y como lo sabía, lo he hecho tras esperar un momento relajado en mi casita junto a un cortado y sin mis peques distrayéndome. Me encanta el trabajo de Eva, es precioso.Y esta sección siempre ha sido mi favorita. Es como si nos acercaras aún más a las artesanas a las que tanto admiro. Echaré de menos esta Mirada auqnue tus motivos son muy comprensibles.

Tu también tienes duende Berta!!!!

Julia dijo...

Berta hace las entrevistas como no las hace nadie, refleja a la perfeccion todo lo que hay detras de cada persona, es un DON!
He visto reflejada la alegria de Eva por todos los costados.
Mucho animo Berta!!!

Desi dijo...

me ha enganchado desde la primera frase. Qué manera más tierna, culta y reflexiva de darnos a conocer lo que hay detrás de un nombre...me la he leido de arriba a abajo y es una pena que se cierre la sección. Nos podríamos perder el conocernos un poco más y entender muchas cosas.

Pilta dijo...

Qué pena, todo lo bueno acaba, han sido unas entrevistas muy bonitas y yo estoy muy orgullosa de haber participado en una. Con esta última has puesto la guinda perfecta. Felicidades.

loidis-loidis dijo...

Preciosa entrevista. La verdad es que Mirífice es una artesana especial y, he descubierto gracias a ti que comparto ciertos gustos y aficiones.
Sin duda, estas líneas tienen muchas horas de trabajo, si necesitas descanso, te lo mereces.
Un abrazo.

LORENIKA dijo...

Que entrevista tan magica, me he transportado por un momento al universo magico de Eva.....!que solo conozco a traves de su blog y espero poder conocer algun dia en persona, ya me dan ganas de hacerme una escapada a Cordoba, al patio del arte y aprecir lo bonito de su trabajo y de esta bella persona!
Un saludo grande!

Cynthia Gordillo dijo...

Casi se me escapa alguna lagrimita leyendo esta entrevista, y es que tengo la gran suerte de conocer a Eva, y la defines perfectamente.

Una entrevista preciosa, felicidades a las dos

laura dijo...

Como voy a echar de menos esta seccion!!!!! aunque seguiré disfrutando de las demás:)
Me da mucha pena:(

Como siempres la entrevista es una maravilla. Un besazo enorme preciosa!!!!!!

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