El Laberinto

Laberinto: (del latín labyrinthus, y este del griego λαβύρινθος labýrinzos) lugar formado por calles y encrucijadas, intencionadamente complejo para confundir a quien se adentre en él. El mayor laberinto que conoce el ser humano no es otro que su propia mente. Este espacio pretende adentrarse en él y que, quien lo visite, haga lo propio, buscando dentro de su laberinto aquello que crea perdido...

Libros de Casiopea

Muchos de los relatos incluidos aquí y otros inéditos, están también en formato libro en: http://casiopeayeltiempo.bubok.es

octubre 24, 2011

Avanzar hacia la luz

Al final de cada capítulo de la popular serie Entre fantasmas su protagonista, Jennifer Love-Hewitt (Melinda para los amigos), ayudaba a los espíritus en tránsito que no habían sido capaces de marcharse al otro lado tras su muerte a avanzar hacia la luz y marchar al lugar al que ahora pertenecían. Encontrarse con fantasmas verdaderos hoy en día es harto complicado (dejando aparte, claro, l@s fantasmas con l@s que una se topa de vez en cuando, muy especialmente los sábados por la noche) aunque, bien pensado, no se me ocurre nada más parecido a un espíritu en tránsito que las personas que acaban de terminar una relación en la que quedan cabos sueltos.

El martes, Estel nos contó que había vuelto a verse con su ex. Os pondré en antecedentes. El ex de Estel mantuvo una relación más o menos larga con ella al tiempo que tenía otra relación de más o menos la misma duración con una chica de tres barrios más allá, por la que terminó dejando a Estel y con la que ahora, más de año y medio después, ha roto. No sabemos cómo apareció de nuevo el ex de Estel en escena, más allá de un par de llamadas perdidas que ella nos había jurado y perjurado que no tenía intención de devolver, pero el caso es que aquí está. Como una aparición del pasado. Estel no es que esté mucho mejor: ella es directamente el alma en pena a la que tendría que ayudar Melinda en el caso de que estuviera por aquí rondando.

En la creencia popular, las almas que no han sido capaces de pasar al otro lado se quedan ancladas a este mundo porque tienen cuestiones pendientes. En el mundo de las relaciones, no cerrar del todo una de ellas puede suponer en muchos de los casos convertirse en una persona en tránsito que no es capaz de llevar adelante otra relación de pareja porque la anterior no está cerrada totalmente. Sin embargo, mientras que los espíritus cuentan con médiums y Melindas con las que avanzar por fin hacia la luz... ¿con quién contamos los corazones rotos?

Hablando de esto con Inés y Nina en nuestra recién instaurada cita culinaria de los miércoles, ambas coincidían en que, en el caso de las relaciones, son las amigas quienes hacen de Melinda y nos ayudan a avanzar hacia la luz en la mayoría de los casos. "¿A quién le preguntas sus impresiones sobre lo que te pasa? A tus amigas" razonaba Inés. "Y ellas, desde fuera, pueden valorar mucho mejor que tú lo que realmente pasa en una relación que ya se ha terminado o qué flecos son los que hay que cortar para que se termine del todo". Nina asentía para añadir que "si una amiga lo es realmente, te dirá lo que hay. Sin paños calientes". Pero ¿qué pasa si esa amiga... está tan confundida como tú?

En nuestro grupo de cinco, Estel no es el único espíritu amoroso que necesita avanzar hacia la luz. Yo soy el otro. En los últimos dos meses hemos hablado entre nosotras de lo que nos pasa con nuestras relaciones semi cerradas más que con cualquier otra persona... sin sacar nada en claro. Cuando ni tú misma ves la luz que debería guiarte hacia donde perteneces (el mercado de solteros, en nuestro caso)... ¿cómo vas a ser capaz de mostrársela a una amiga?

Para Meme, no hay más Melinda que una misma cogiendo el toro por los cuernos. "La única manera de cerrar del todo una relación es hablando con la otra persona todas las cosas que quedaron sin aclarar, todo todo. Y luego, perdonar. Lo que sea. Aunque no haya nada que perdonarle realmente. Perdonando te sientes mejor y además es una manera de cerrar capítulos" me decía mientras paseábamos tranquilamente por Gràcia, pizza en mano. Mientras me lavaba los dientes en casa me pregunté... ¿será cierto que sólo nosotras somos capaces de avanzar al otro lado?

Luchar por avanzar, llevar linternas, iluminar estancias oscuras y decirte a tí misma las palabras adecuadas, a veces se termina revelando como insuficiente. El fin de semana, Iván volvió a quedarse a dormir en casa después de visitar a los gatos. Sé que no está bien, pero volvimos a acostarnos. Y el sábado, por primera vez, no sentí la necesidad de dormir después con él, ni de abrazarle, ni nada que se pueda interpretar como parte de una relación. Fue sexo. Buen sexo. Sin más. Después de mucho tiempo... al fin he conseguido que no signifique nada más que lo que significa.

Quizá Meme tenga razón y no haya Melinda que valga. Quizá seamos nosotras quienes tengamos que descubrir la luz y seguirla. Quizá este haya sido el último paso y yo esté, al fin, al otro lado. No lo sé. Pero por si acaso, le he escrito a Estel un correo con lo que he descubierto. Por si necesita un poco más de ayuda y caminar con una antorcha encendida.

Aviso legal: Todos los personajes y situaciones que aquí aparecen son ficticios. Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia

1 Fragmentos de tiempo:

Meme dijo...

Espero no equivocarme...

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