Queridos Reyes Magos:
Este año no he sido muy bueno. A veces no he hecho los deberes, otras veces no me he lavado las manos antes de comer. He enfadado mucho a mamá, aunque luego siempre le daba un beso. Así que, no os voy a pedir muchos regalos. Este año sólo quiero una cosa. Un bote de maquillaje para mamá.
Mamá se maquilla todas las mañanas y a veces también, todas las tardes.
Le gusta mucho.
Se limpia las lágrimas, se sienta frente al espejo grande de la habitación y se maquilla. Durante largo rato. Yo la observo siempre desde el marco blanco de la puerta del cuarto. Ella no se gira nunca para mirarme pero sabe que estoy ahí y le sonríe al espejo.
A mamá no le gusta que la interrumpa mientras se maquilla. Por eso siempre me dice que no me acerque.
Tampoco le gusta que la vea sin maquillaje. Antes de ponerse esos potingues, me dice siempre muy seria que no la mire. Que la miraré después. Y entonces estará preciosa.
A mí me gusta siempre mamá. Cuando está maquillada y cuando no, aunque cuando no lleva puesto el potingue, tiene unas manchas violetas muy extrañas en la cara, como las que a mí me salen en las rodillas cuando me tiro a parar balones como un loco en el campo de fútbol.
Creo que mamá piensa que es fea por esas manchas. ¿Sabes Baltasar? En las fotos, las del álbum granate que mamá no sabe que he descubierto en el altillo, no tiene esas manchas. Ahí sale muy guapa. Y muy joven. Las manchas le han salido después y ella piensa que es fea, como esos niños que tienen toda la cara llena de pecas y que a mí me dan mucho miedo. Pero no es verdad. Yo creo que es preciosa. Incluso con las manchas.
Como se maquilla muchas, muchas veces, enseguida se queda sin maquillaje en el bote y tiene que comprar uno nuevo otra vez. Mamá siempre se da cuenta de que el bote va a terminarse mucho antes de que lo haga, pero a veces no se da cuenta a tiempo y cuando va a echar mano, ya no queda. Esas veces llora. Llora mucho. Mamá nunca llora frente al espejo, sólo los días en que se le ha terminado el maquillaje.
Cuando se queda sin más lágrimas, mamá se pone sus gafas de sol, las más oscuras. Se ajusta una bufanda si es invierno o un pañuelo, si es verano, como si fuera una mora de las que vemos en el mercado cuando salimos de paseo, tapándose lo más que puede las manchas para que nadie la vea y piense lo fea que está sin maquillaje, y baja a la droguería a comprar otro bote. Algunos días, si no estoy en el colegio, la acompaño. Siempre me coge de la mano para que no me atropelle un coche —mi madre está convencida de que, alguna vez, me han de atropellar, por atolondrado— pero, esos días, me aprieta mucho más fuerte, como coges un globo que no quieres que se te escape por nada del mundo.
Sólo cuando el bote de maquillaje reposa en el bolso, ella vuelve a ser feliz. Suspira, esboza media sonrisa pero la esconde antes de que nadie que no sea yo pueda verla. Me arrastra de la mano a casa, me aleja, se despoja de sus vestiduras de disfraz, se sienta frente al espejo... y vuelta a empezar. Sólo el bote de maquillaje es capaz de hacer sonreír a mamá.
Por eso, es lo que quiero este año. Y necesito que me lo traigáis muy pronto. Cuanto antes. Para poder acercarme a mamá. Me arrodillaré a su lado, le acariciaré la manchada mejilla, la que no está apoyada en el suelo pegajoso, se lo pondré frente a sus ojos abiertos que ahora no brillan. Y entonces, brillarán. Y mamá me sonreirá a mí. Sólo a mí. Por haberle traído su bote de maquillaje.
PS. Feliz Noche de Reyes. Por Tusitala ya han pasado y aquí os dejan un regalo.

9 Fragmentos de tiempo:
Me has dejado con los pelos de punta...
un relato con toda la ingenuidad de un niño y el drama de una lacra. Precioso y triste.
Me acabas de dejar con una penita encima.... =(
@Nereida, no era la intención! Pero sí es cierto que la historia es triste.
@Ojizarka, gracias por venir a leerme! Te he visto muy guapa en tus fotos de Nochevieja :)
@elojocadaver, ya te visité en tu blog pero gracias de nuevo :)
Casiopea, no conocía tu blog pero creo que te visitaré muuuuuuy a menudo! Me encanta como escribes... precioso relato! Felices Reyes! UN beso enorme!
Uis, gracias, q me sacas los colores ^^
muy triste pero muy chulo. A ver si en el futuro este cuento se convierte en pura ciencia ficción
un abrazo guapa!
Se me ha encogido el alma,felices reyes
Como siempre,me has dejado fascinada y encantada con tu relato.Es sobrecogedor y tierno a la vez,que dulce se ve todo desde los ojos de un niño,aunque sea asi de crudo.
Besitos mágicos
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